Sat05252013
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El vocablo cogioca, un cubanismo proveniente del verbo coger, significa malversación, de ahí que muchos lo empleen para indicar los proyectos vividores de la causa libertaria cubana.
Las cogiocas se cuentan por decenas y están en los centros de mayor influencia de la diáspora y el exilio cubano. Precisamente, estamos en un momento muy creativo cuanto se promueven desde las distintas tendencias políticas, e incluso desde las organizaciones históricamente procastristas, entidades civilistas con variados propósitos. En Cuba, sin embargo, ocurre todo lo contrario la oposición democrática tiende a homogeneizarse y monopolizarse, lo que puede resultar peligroso para su sobrevivencia.
Con esto de los subvén en diversas partes del mundo hay entidades “muy interesadas” en terminar con el despropósito castrista anquilosado en el poder hace poco más de cinco décadas. En Argentina, Noruega, Finlandia, Suecia, Suiza, Alemania, República Checa, Polonia, Francia y España se proyectan iniciativas para ir a la Isla a enseñarles a los cubanos cómo hacer una
Primavera de Terciopelo
, referente a la transición checa, o cómo usar una novísima tecnología de acceso al cibere...
PROLEGÓMENOS
Los cubanos, por decenas de años, hemos procreado el lastre de la disgregación social, el individualismo, hasta más no poder, y somos un pueblo con disimiles limitaciones a tal punto que cuesta mucho trabajo trabajar a favor del bien común y asumir las riendas de nuestros propios destinos.
El castrismo ha sido el causante principal de las abismales diferencias raciales, de clase y políticas entre nosotros y Cuba es hoy una nación fracturada, dividida, aislada, fragmentada, compartimentada y desperdigada por el mundo entero.
Cuando era niña en Corea del Norte, Hyeonseo Lee pensaba que su país era "el mejor del planeta." No fue hasta la hambruna de los años 90 que comenzó a cuestionar el modelo político de su país.